El esclavo
Todo su mundo era
una enorme sandalia de cuero repujado
y el poderoso pie que la habitaba.
Del aire conocía
el vuelo de las togas en su frente sumisa
y alguna voz de rostro impenetrable
llegada de la altura.
Escuchaba
las más bellas historias de bosques y caminos,
de gentes y paisajes más allá de los muros,
de pájaros lejanos como el sueño.
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Todo su mundo era
una enorme sandalia de cuero repujado
y el poderoso pie que la habitaba.
Del aire conocía
el vuelo de las togas en su frente sumisa
y alguna voz de rostro impenetrable
llegada de la altura.
Escuchaba
las más bellas historias de bosques y caminos,
de gentes y paisajes más allá de los muros,
de pájaros lejanos como el sueño.